No hay nada como parar y poder tomar perspectiva.
Cuando estamos en plena travesía, tratando de llevar el timón de nuestra embarcación con rumbo y dirección, queda poco tiempo de calidad disponible para la reflexión y la integración de nuevas herramientas que nos permitan elegir cómo afrontar mejor los retos y las dificultades que se van presentando.
Podemos tener la intención de educar de una forma más consciente, activa y respetuosa con nuestros hijos/as y/o con los alumn@s, pero que nos sintamos desbordados cuando después de un tiempo en calma, llega la tempestad. Y después una ola y otra… y sin darnos cuenta nos vemos acompañando en modo supervivencia, superados por la complejidad del día a día.
En modo supervivencia nuestro sistema nervioso no suele responder con los ideales que tenemos en la cabeza si no que reaccionamos conectados a nuestro estado emocional en ese momento (muchas veces sobrepasados) y con aquello que aprendimos inconscientemente en la experiencia de nuestra infancia. Ahí es cuando se produce el “cortocircuito”. Cuando nos observamos incapaces de actuar como realmente queremos hacerlo. Cuando nos damos cuenta de que con la intención, no es suficiente.
Toda transformación profunda lleva tiempo y la naturaleza nos enseña que, en ocasiones, es dolorosa.
Estamos abriendo un nuevo camino. Nos impulsa la certeza de que otro tipo de educación es necesaria y posible, aunque no veamos los frutos a corto plazo.
Luchar contra el sistema es agotador y supera nuestra capacidad individual. Pero muchas personas cultivando una mirada que cuida los vínculos, la salud y el desarrollo integral de los niños y niñas, a la vez que cuidamos de nosotras/os también, hace que no nos sintamos solas. Es alentador poder conectar con quienes también están sembrando amor, seguridad y confianza en la vida, más allá de los miedos que tengamos y los errores que cometamos.
Seguiré utilizando este espacio para compartir y ampliar esta red que nos da fuerza y nos sostiene e inspira cuando todo se vuelve adverso.
Cada uno elige el barco con el que navegar. El mio lo tengo claro y voy a seguir remando con fuerza hacia ese horizonte que visualizo❤